La protección internacional del Larimar Barahona fortalece su valor comercial y aporta al desarrollo local
Golye Latoufe, directora de Promoción Minera del Viceministerio de Minas, explicó cómo la certificación fortalece la cadena de valor, beneficia a artesanos y mineros y posiciona al país en mercados internacionales
SANTO DOMINGO. Larimar Barahona, la primera Denominación de Origen dominicana protegida internacionalmente, impulsa el desarrollo socioeconómico del país al generar mayores beneficios para los artesanos y mineros, fortalecer la cadena de valor y promover la industrialización y formalización de este subsector de la minería.

Así lo destacó la directora de Promoción Minera del Viceministerio de Minas, Golye Latoufe, durante el seminario subregional sobre indicaciones geográficas organizado por la Oficina Nacional de la Propiedad Industrial (Onapi), con la participación de representantes de países de Centroamérica.
Latoufe señaló que, gracias a las acciones impulsadas por el Gobierno a través del Ministerio de Energía y Minas, los consumidores internacionales están dispuestos a pagar un mayor valor por los productos con origen y calidad certificados. Recordó que la marca Larimar Barahona está protegida en 28 países bajo los términos del Arreglo de Lisboa.
También, destacó que esta protección incentiva que procesos como el corte, pulido y diseño de joyería se realicen en territorio nacional, reteniendo riqueza y empleos en las comunidades, especialmente en Barahona.
En cuanto a la trazabilidad y formalización, explicó que el cumplimiento de normas específicas para la extracción y procesamiento promueve la formalización del sector minero-artesanal, facilita el acceso al crédito, a programas de capacitación técnica y fomenta estándares de minería más seguros y responsables.
Durante su exposición, Latoufe también abordó las características geológicas, artesanales y culturales que convierten al larimar en una piedra preciosa única en el mundo. Explicó que su distintivo color azul proviene de una composición mineral enriquecida por cobre y de su origen volcánico en la Sierra de Bahoruco, lo que hace de esta variedad de pectolita un recurso exclusivo de la República Dominicana.
“Más allá de su rareza geológica, el larimar representa un valioso patrimonio cultural y artesanal. Cada pieza posee vetas y tonalidades únicas que evocan el mar Caribe y los cielos tropicales, características que los artesanos dominicanos resaltan mediante técnicas transmitidas de generación en generación. Convertido en símbolo de identidad nacional, el larimar refleja la historia, la creatividad y la riqueza natural de la República Dominicana, proyectando su esencia al mundo a través de la joyería y el diseño”, resaltó Latoufe.
El evento, celebrado en el Hotel Intercontinental con el apoyo de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), contó con la participación de delegaciones de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Panamá. Durante la apertura, el director general de la Onapi, Salvador Ramos, destacó que la protección de marcas, nombres comerciales y otros activos de propiedad intelectual constituye una herramienta fundamental para impulsar el desarrollo económico de los países.
Además participaron Florence Rojal, jurista principal de la OMPI para diseños e indicaciones geográficas; Maximiliano Wax, del Consejo Regulador Cacao Dominicano; Gianna Franjul, del Consejo Regulador del Ron Dominicano; y Richard Peralta, del Consejo Regulador Café Valdesia. Como conferencistas internacionales estuvieron Luis Samper y Vinzenzo Carrozzino, del Ministerio de Agricultura de Italia.



